Suministrar aire en sistemas convencionales maneja parámetros de calidad de aire interior. En el caso de cuartos limpios, existe un control más riguroso en el número de partículas, pues la finalidad de estas instalaciones es distinta a las aplicaciones de sistemas de aire en oficinas o escuelas

Joel Hernández

Un cuarto limpio es aquel en el que existe control de partículas de aire y contiene una o más zonas limpias; se construye y usa de tal manera que se minimice la introducción, generación y retención de partículas dentro del cuarto. Por lo tanto, los parámetros que se controlan de forma más relevante son la temperatura, la humedad y la presión, adecuándolos a las necesidades requeridas.

Los espacios se clasifican en función de la limpieza del aire contenido en su interior. La forma más común, simple y entendible es la que establece la Federal Standard 209, hasta su edición D, en la cual se mide el número de partículas con tamaño igual o mayor a 0.5 micras en un pie cúbico de aire.

Cuartos limpios en México y sus sistemas de ventilación
La industria farmacéutica utiliza los cuartos limpios para la fabricación de medicamentos con el objetivo de asegurar su calidad y que estén libres de contaminación. Las clases típicas en estas instalaciones corresponden a la ISO Clase 5 e ISO Clase 8. La primera se utiliza para llenado y operaciones asépticas y estériles.

Otra industria usuaria de los cuartos limpios es la industria electrónica, donde los procesos y materiales que se utilizan involucran dimensiones próximas al nivel molecular; por lo tanto, algunos de ellos requieren ambientes totalmente libres de contaminantes. Las clases de limpieza típicas en estas instalaciones corresponden a ISO Clase 2 e ISO Clase 8.

También se encuentran cuartos limpios en la industria alimentaria, aeroespacial, automotriz; en metrología, óptica, dispositivos médicos, biotecnología, etcétera.

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